Las fugas de gas en el hogar constituyen un grave peligro para la seguridad familiar y la estructura de la vivienda. El gas natural, que comúnmente se utiliza para cocinar, calentar agua y proporcionar calefacción, puede escapar de los aparatos o tuberías, acumulándose en el ambiente y creando un serio riesgo de incendio o explosión. Además, respirar gas puede ser mortal, causando asfixia o intoxicación por monóxido de carbono. Para más detalles, visita fuga de gas.